EL PROYECTO
CAP 62029 es un híbrido entre una campaña de cartelería y una acción de street art. Es el análisis de una comunidad desgregada a causa de la sucesión de eventos sísmicos de los últimos años. El proyecto fue ideado para devolver vida a algunas zonas de obra en la ciudad de Tolentino a través del arte urbano.
EL ANÁLISIS
CAP 62029 es el código postal de mi ciudad, Tolentino, también duramente golpeada por los violentos terremotos que afectaron al centro de Italia. El proyecto quiso comprender qué transformaciones se produjeron a nivel morfológico y social después de los eventos sísmicos y del inicio del proceso de reconstrucción. La investigación en el territorio se llevó a cabo intentando entender cómo un proyecto de comunicación puede cambiar la percepción que la ciudadanía tiene de las áreas en obras presentes en las calles, transformándolas en un valor añadido para la ciudad. A raíz de un diálogo con la ciudadanía, traté de comprender también cómo combatir la sensación de desorientación, pérdida de intercambio dialéctico, cordialidad, encuentro, socialización y debate que, según los habitantes, la ciudad está viviendo actualmente.
EL DESARROLLO
Parte fundamental del desarrollo y de la composición visual de los “carteles” fueron las palabras y pensamientos de los ciudadanos. En su interior se incluyeron elementos capaces de representar de la mejor manera situaciones de debate y confrontación. Las frases entre comillas en los distintos visuales son las respuestas que los habitantes dieron a un cuestionario.
El cuestionario tenía como objetivo identificar la percepción que los tolentinates tienen de su ciudad, actuando sobre su dimensión emocional ligada al recuerdo y a las experiencias derivadas de habitar en este lugar específico.
Los colores se eligieron tomando directamente del paisaje urbano, retomando las tonalidades de algunos elementos arquitectónicos de la ciudad y de los materiales y maquinarias presentes en las áreas de trabajo. El uso de la pintura permitió unir simbólicamente, pero de manera tangible, a los habitantes y al contexto urbano. Las obras seleccionadas se transformaron en nuevas áreas de “cartelería” espontánea donde los ciudadanos recuperan su espacio en la ciudad. Nuevos espacios comunes, en los cuales una comunidad intenta encontrar un sentido compartido o poner en escena sus conflictos.





















